lunes, 16 de marzo de 2015

VIAJE AL CENTRO DE LA TIERRA


Viaje al centro de la Tierra (Voyage au centre de la Terre) es una novela de Julio Verne, publicada el 25 de noviembre de 1864, que trata de la expedición de un profesor de mineralogía, su sobrino y un guía al interior del globo.

Resumen

En Königstrasse, un pequeño pueblo de Alemania, vive el profesor Otto Lidenbrock, un gran científico especializado en la mineralogía y en todas las ciencias en general. Él y su sobrino Axel comparten aventuras y enseñanzas entre muchas cosas y mantienen una relación muy buena.
Un día, el profesor, llegó muy alborotado de una librería. La razón de tal nerviosismo era la pieza de museo que encontró en ella. Era una obra de valor incalculable, de la cual se deslizó un pergamino muy antiguo escrito con letras extrañas y desconocidas para Lidenbrock.
Tío y sobrino unieron sus mentes para descubrir su significado. Al cabo de unos días sintieron una gran alegría; ese trozo de papel describía los pasos que se debían seguir para llegar al centro de la Tierra.
Desde entonces planearon la marcha. Lo prepararon todo, pagaron a un guía llamado Hans que les acompañaría durante todo el viaje y comenzaron su gran aventura.
Pasaron varios días hasta que no llegaron al cráter del volcán Sneffels, el que tendría que conducirles al mayor estado de satisfacción.
El viaje parecía transcurrir sin ningún problema, hasta que observaron que las reservas de agua de las que disponían eran insuficientes, pero finalmente descubrieron un arroyo.
Axel estaba harto del viaje, se sentía débil e inseguro, quería volver a su casa. Entre pensamientos y sueños, sin darse cuenta se había separado del grupo. No los encontraba, se había perdido bajo toneladas de rocas y tierra. Cuando su desesperación fue insuperable su tío y Hans le encontraron. Se sintieron muy felices, pero, a pesar de lo ocurrido, el profesor decidió seguir el viaje.
Después de estar días y días sumergidos en la más profunda rutina y monotonía del paisaje, llegaron a una gran bóveda formada por grandes nubes y vapores movedizos. Ésta se elevaba encima de un lago. Observaron la maravilla que les rodeaba. Descubrieron animales antiguos, algunos de medidas sobrenaturales y extraña apariencia.
Al ver que no avanzaban andando por la costa, construyeron una almadía y decidieron atravesar el tenebroso lago, donde se vieron envueltos en una gran tormenta. Sin darse cuenta y debido a los relámpagos y la lluvia habían vuelto al punto de partida. El profesor se desanimó mucho, pero siguió investigando.
En una arboleda alta, frondosa y espesa encontraron huesos de animales antediluvianos, gigantes extraños y algunos cráneos humanos, lo que, evidentemente, representaría un descubrimiento único y de una importancia incalculable.
Durante la caminata vieron una galería cerrada. La hicieron explotar con dinamita desde la almadía para intentar atravesarla. Después de producirse la explosión empezaron a subir y subir empujados por una agua ardiente, origen de una erupción volcánica que provocaron.
Cuando despertaron se encontraban en el volcán Estrómboli. Habían recorrido medio mundo debajo de la Tierra.
Al llegar a su pueblo y contar la experiencia, su nombre resonó por todo el mundo. No sabían exactamente hasta donde habían llegado, pero se sintieron muy orgullosos.
A pesar de todo Otto Lidenbrock no estaba satisfecho porqué todavía desconocía qué les había hecho volver al punto de partida en la travesía del lago. Y no disfrutó totalmente de su éxito hasta que Axel le contó que la brújula se trocó durante la tempestad.
El profesor fue considerado un sabio y se le concedieron diversos puestos de honor, aunque su verdadera felicidad reposaba en el viaje al centro de la Tierra.

Carlos IV



Viaje al centro de la Tierra


Guardado en el manuscrito original de la Heimskringla de Snorri Sturluson, que ha encontrado en la tienda de un judío, el profesor alemán Otto Lidenbrock descubre un pergamino con un texto cifrado; el autor es un sabio islandés del siglo XVI que afirma haber llegado al centro de la Tierra.

El grupo ingresa por un volcán hacia el interior del globo terráqueo, en donde vivirán innumerables peripecias, incluyendo el asombroso descubrimiento de un mar interior y un mundo mesozoico completo enterrado en las profundidades, así como la existencia de iluminación de carácter eléctrico.

En esta novela, Verne utiliza uno de los inventos existentes en la época: la lámpara del minero, creada por los físicos franceses Dumas y Benoît a partir de la bobina de Ruhmkorff y del tubo de Geissler. Es infundada, pues, la idea de que fue el mismo Verne quien inventó esta fuente muy luminosa.
Carlos J
 

No hay comentarios:

Publicar un comentario